En estos tiempos en donde la importancia de la igualdad de géneros salta a la vista, es importante que se vea reflejada en todos los ámbitos.

Uno de los más importantes es la cultura. La cultura es la base de la civilización, crea arraigo y pertenencia. Sin embargo dentro de la cultura y sus diferentes facetas de trasmisión, las artes plásticas, la literatura, las artes visuales; la música, siempre está en el escalafón más bajo.

El problema radica en verla como un evento sólo lúdico, sin tener en cuenta que no sólo ayuda al desarrollo personal sino que es una de las fuerzas más potentes dentro de la comunicación humana, trasmitiendo sentimientos, deseos , sueños, ideales, costumbres e historias que de otro modo no hubieran llegado hasta nuestros días.

Precisamente porque sabemos que a la vez que se transmite la cultura con la música también sirve para trabajar la inteligencia emocional hemos querido centrar nuestro trabajo en el empoderamiento de la mujer a través de ella. Centrándonos en la música vocal y las mujeres comprometidas con ella, sabiendo de primera mano que se crece como persona, aumentando la autoestima y por ende un hacerse valer dentro su núcleo familiar generando un lugar para ellas mismas dentro de su propia vida, lo cual lleva al empoderamiento.

El empoderamiento que debe ser en todos los espacios de la vida, el económico, el social, el cultural, por eso creemos fervientemente que, como la cultura es la base de la civilización y del crecimiento social, las mujeres pueden empoderarse a través de la música, porque es la voz la que comunica y divulga las costumbres, las historias, la vida misma desde el seno materno.